
El armador del equipo de vóleibol de Rancagua reconoce que pese a perder la semifinal ante San Juan están felices por haber llegado hasta la etapa final y tener la opción de pelear una medalla.
Binacionales 2010.
Sebastián Albornoz es el armador del equipo revelación del vóleibol masculino: O’Higgins. Por sus manos pasan casi todas las pelotas y con un saque remache muy potente también es un atacante más. Distribuye con valentía a la hora de servir una rápida o de atacar un balón que viene pasado.
Aunque hoy su equipo perdió la semifinal ante los monarcas vigentes, San Juan, Sebastián reconoce que tiene motivos para estar feliz. “Nos pusimos como meta estar entre los cuatro mejores y lologramos, por lo que estamos contentos. Ahora en el partido por el bronce ante Córdoba vamos a luchar hasta el final para tratar de ganar”, asegura el rancagüino.
Y claro, es que su equipo se dio el gusto de dejar fuera de las finales al siempre complicado cuadro de Mendoza, pese a que son un equipo que da ventajas en el tamaño de sus jugadores. Según explica, “la estatura nos pasa la cuenta porque no somos un equipo alto y tenemos que esforzarnos dos o tres veces más que el resto para ganar una pelota. Para los otros equipos es más fácil”.
Sobre el duelo por el bronce, que disputan mañana ante los cordobeses, Sebastián reconoce que “en el primer partido estábamos nerviosos, pero ya nos sacamos la tensión del debut,por lo que mañana ante Córdoba estoy seguro que vamos a hacer un buen partido. Vamos a dar lo mejor de nosotros y ‘aperraremos’ como siempre”.




