
El Instituto O"Higgins entrego un comunicado sobre los rumores de daños estructurales que habría sufrido el edificio central.
Frente a comentarios y consultas recibidos por parte de algunos sectores de la opinión pública, queremos entregar el siguiente antecedente en relación a las consecuencias del Terremoto del 27 de febrero y sus posteriores réplicas a las instalaciones de nuestro colegio:
El Instituto O´Higgins, buscando la máxima seguridad para los alumnos y docentes y asesorado por algunos apoderados especialistas, ha solicitado la visita inspectiva de un profesional de Santiago, el Sr. David Campusano, Ingeniero Calculista, profesor del rubro en las Universidades Católica y de Chile, quien pudo constatar que el edificio de Millán, construido en 1960, necesita ser reforzado en varias de las paredes que separan una sala de otra, y también precisa un estudio para reforzar o reconstruir los pasillos que dan al patio de la Sección Básica. Todos estos arreglos llevarán de tres a cuatro meses de trabajo prolijo, pues se deben hacer estudios de ingeniería para luego llevar a cabo los trabajos que garanticen, dentro de lo humano, la seguridad de alumnos, profesores y personal del colegio.
El edificio central ha resistido estructuralmente en mejor forma la onda sísmica, pero también necesita reforzar algunas partes para mantener la capacidad antisísmica que presentaba antes del terremoto. Además han caído parte de los yesos de los cielos falsos de varias salas.
Para mayor seguridad se prefirió eliminar los yesos de cielos falsos de todas las salas, dejando la losa de hormigón con un delgado yeso y pintura gravillada. Todo esto tomará entre tres a cuatro semanas como mínimo para que esté en condiciones de ser usado con toda seguridad.
Entre ambos edificios han quedado sin poder usarse 32 salas de clases, donde se ubican las Secciones de Básica (3° a 6° básico) y Media Inicial (7° básico hasta 2° medio).
Ante la necesidad de iniciar el año escolar y no perder tiempo, el Consejo Directivo diseñó un plan de emergencia el cual creemos que ocasionará la menor cantidad de problemas si se mira el conjunto total del colegio. Los cambios que conlleva se refieren a la utilización de salas que normalmente no son de clases, pero que se encuentran en buenas condiciones, y a un cambio general de horario (doble jornada), el que afecta principalmente a los cursos de 3° hasta 8° básico, los cuales tendrán clases en la tarde.



